Partiendo de la base de parcelación que se había diseñado y del espacio elegido anteriormente para realizar la vivienda, creamos un nuevo Espacio Habitable, que a partir de las consecuentes restricciones dá lugar al siguiente resultado:
En la parcela anteriormente seleccionada, disponemos de una franja longitudinal a lo largo del terreno, disponiendo de dos partes de parcela libre jerarquizadas, la que mira hacia el Pardo o hacia el exterior (de menor área) y la que mira que mira hacia la urbanización (de mayor área y donde se desarrollan más actividades). En esta franja se disponen de los espacios habitables que más protección necesitan (o deberían ser construidos): dormitorios, baño y cenador. Pero también integra otros espacios no necesariamente construibles como una piscina o bañera biológica y un cenador abierto. Cada espacio se separa del otro a través de su formación a distinta cota que los demás, lo que hace que el mismo terreno se adapte (mediante rampas) a los diferentes niveles de los espacios, dejando a los dos extremos otras dos franjas a cota 0 para que la familia pueda circular por cada uno de espacios, manteniendo una circulación lineal.


No hay comentarios:
Publicar un comentario